Stamper es un software en la nube para que una empresa registre la jornada de su personal (entradas, pausas, salidas e históricos). No sustituye el asesoramiento laboral, fiscal o jurídico.
El uso correcto, la veracidad de los datos y el cumplimiento de la normativa laboral española (incluido el registro de jornada del art. 34.9 del Estatuto de los Trabajadores) son responsabilidad de la empresa cliente.
El alta pública crea una empresa y un administrador propietario. Ese administrador invita a los trabajadores. Un trabajador no es cliente del servicio: accede porque su empresa se lo ha dado.
Consultas: Soporte y contacto.
Cuando termina la prueba:
La expiración es una suspensión de uso activo, no una cancelación ni un borrado.
El administrador activa Stamper desde la aplicación. El pago lo gestiona Stripe. Stamper no almacena números de tarjeta. Una empresa activa recupera el funcionamiento normal. Los datos previos se conservan.
Los precios vigentes están en stamper.es. Son mensuales, IVA incluido, sin permanencia:
Hasta que Stripe coincida con esos tramos, el cobro efectivo es el que muestre Checkout en el momento del pago.
Puedes pedir la baja desde Soporte y contacto. El procedimiento está en eliminación de cuenta y datos.
Atenderemos la solicitud en un plazo máximo de 28 días naturales. Cancelar la suscripción o dejar expirar la prueba no borra los datos: hace falta esa petición.
Los registros de jornada pueden tener que conservarse cuatro años por la empresa cliente, aunque cese el uso de Stamper.
Al aceptar estos términos, la empresa cliente nombra a Stamper encargado del tratamiento de los datos de sus trabajadores necesarios para el registro horario (art. 28 RGPD). Stamper:
Prestamos el servicio con la diligencia propia de un SaaS en hospedaje de terceros (Vercel, Render, Neon, Resend y Stripe). No garantizamos disponibilidad ininterrumpida ni que usar Stamper acredite, por sí solo, el cumplimiento íntegro de la normativa laboral.
Está prohibido usar el servicio de forma ilícita, acceder a datos de otras empresas o eludir los controles de acceso.
El tratamiento de datos se describe en la política de privacidad.
Estos términos se rigen por la legislación española. Si la empresa actúa como profesional o empresario, el fuero será el de los tribunales competentes en España según las normas procesales aplicables.